Conoce otros beneficios de la radiación infrarroja

Conoce otros beneficios de la radiación infrarroja

 

Aliviar el dolor muscular, tratar alergias y desintoxicar el cuerpo, son algunos de los beneficios que se atribuyen a esta energía.

Hace cientos de años los orientales descubrieron los beneficios de la radiación infrarroja en el ser humano. Ahora, en occidente, recién estamos conociendo un poco de qué se trata, y por lo mismo, queremos contarte de sus bondades.

Pero antes de hablar de sus múltiples virtudes, debemos saber qué es la radiación infrarroja. En palabras simples, consiste en aprovechar la energía de esta luz en el cuerpo, con el objetivo de estimular el organismo y sanarlo. Es muy importante no confundir con los rayos ultra violeta (UV), que es una frecuencia electromagnética mucho más pequeña, que se encuentra al otro extremo del espectro cromático de la luz visible.

Dentro de sus beneficios más conocidos, se encuentran:

  1. Desintoxicar el cuerpo. La terapia infrarroja se ha hecho popularmente conocida cuando se trata de limpiar el cuerpo de las toxinas que este produce, ya sea por factores externos, problemas en la salud, o alimentación. De ahí, a que sea tan ocupada en tratamientos estéticos y de belleza, ya que este tipo de radiación propicia la pérdida de grasa y toxinas. Además, ayuda a combatir la fatiga crónica, la eliminación de metales pesados y materiales cancerígenos.
  2. Mejorar la apariencia de la piel. Muchas personas recurren a tratamientos de radiación infrarroja para limpiar el exceso de piel muerta, mejorar la circulación y eliminar la retención de líquidos. No por nada, se ha descubierto que es uno de los mejores tratamientos para disminuir la apariencia de la celulitis y la llamada piel de naranja.
  3. Aliviar el dolor muscular. Se utiliza para minimizar los síntomas en enfermedades dolorosas y sin cura conocida, como la artritis reumatoide o la osteoartritis, ya que el calor que genera sobre la piel es capaz de estimular los vasos sanguíneos hasta hacer que se dilaten y la sangre de las zonas afectadas fluya mejor, reduciendo considerablemente el dolor.
  4. Tratar lesiones deportivas. Dolores, hinchazones, esguinces, hematomas y molestias ocasionadas por alguna lesión u ejercicio mal realizado, pueden tratarse con rayos infrarrojos. Estos alivian el sistema nervioso y estimulan la glándula pituitaria, que libera endorfinas en el cuerpo. Esta hormona es un verdadero analgésico, por lo que el dolor se alivia de manera natural.
  5. Mejora la salud del corazón. Como mencionamos anteriormente, la radiación infrarroja contribuye a aumentar el flujo sanguíneo en las articulaciones, pero sin modificar en la presión arterial. Adicionalmente, disminuye la presencia de azúcar en la sangre, reduciendo el colesterol malo y previniendo la diabetes, entre otras enfermedades.
  6. Tratar alergias estacionales. Cuando la radiación se usa para calefaccionar, es ideal para personas que sufren de asma o alergias, ya que su calor elimina ácaros y gérmenes que perjudican la salud respiratoria.
  7. Tratamiento contra el acné. Es uno de los tratamientos más revolucionarios en lucha contra el acné. Funciona cuando la luz infrarroja es aplicada en las células de la piel y esta activa y mata las bacterias presentes en las células y los poros de la dermis. Cuando la piel ya está limpia, las bacterias no tienen espacio para crecer, y el acné se elimina o reduce considerablemente.