¿Qué es exactamente el calor infrarrojo?

¿Qué es exactamente el calor infrarrojo?

No se preocupe, no tiene nada que ver con la radiación ultravioleta (que produce las quemaduras solares y daña la piel) ni con la radiación atómica (el tipo que proviene de una bomba nuclear).
El calor radiante es simplemente una forma de energía que calienta los objetos directamente a través de un proceso llamado conversión, sin tener que calentar el aire en el medio. Al calor radiante también se lo llama energía infrarroja (IR).

Mujer haciendo yoga junto al amanecer

El sol es la fuente principal de la energía radiante que disfrutamos a diario (unos más que otros).

¿Ha notado, durante un día de primavera al aire libre, con una temperatura de unos 10ºC, que se siente muy cómodo hasta que alguna nube cubre el sol?

Aunque la temperatura del aire no ha tenido tiempo de bajar, usted se siente helado, pues las nubes no dejan pasar los templados rayos infrarrojos hacia usted. La luz infrarroja es una fuerza importante que promueve la salud, produciendo un aumento de glóbulos blancos.

Esto es muy bueno porque un mayor número de glóbulos blancos equivale a una mayor inmunidad, una buena salud y una mejor calidad de vida.

En la actualidad, muchas nuevas tecnologías aplican rayos infrarrojos lejanos en productos para la salud y sobresalen en los protocolos médicos como terapias hipertérmicas de desintoxicación y tratamiento del cáncer.

La medicina energética es una práctica muy antigua, y los chinos suelen usar terapias manuales para impulsar el crecimiento celular, la síntesis de ADN y proteínas en las células. Aunque los antiguos practicantes de la medicina oriental desconocían los términos técnicos para describir los efectos de sus terapias, estaban seguros de que sus pacientes mejoraban.

Sí, el calor humano desprendido de sus manos incrementaba las respuestas del sistema inmunológico por el cual los glóbulos blancos rodean e ingieren microorganismos (como bacterias) y desechos celulares.

El calor infrarrojo lejano sigue el mismo principio: da calor al lugar dañado para acelerar su curación.
¿Por qué el calor infrarrojo es mejor, por ejemplo, que un paño caliente? Porque la energía vibratoria de la luz infrarroja lejana no es de la misma naturaleza que el calor que usamos para actividades de la vida diaria tales como cocinar. El agua hirviendo daña nuestra piel, pero no sana órganos internos.

Sin embargo la luz solar nos da mucho calor porque contiene rayos infrarrojos lejanos (onda larga) muy penetrantes, así como el rango completo de energía del espectro electromagnético.

Usted estará pensando. “¿Y cómo me beneficio yo de los rayos infrarrojos? No vivo cerca del ecuador; además yo creía que los rayos del sol dañaban la piel”. Bien, es verdad que se debe tomar el sol con mucho juicio, especialmente para la gente de piel clara; pero lo cierto es que la radiación infrarroja mejora la salud.

Algunas empresas han capturado la esencia de esta energía curativa creando saunas de cedro y pequeñas envolturas para curación localizada en zonas específicas del cuerpo. Durante los últimos 25 años, investigadores y médicos japoneses y chinos han realizado estudios intensivos sobre los tratamientos infrarrojos e informaron sobre hallazgos muy significativos.

Los médicos alemanes han usado terapia infrarroja para todo el cuerpo durante más de 80 años, en forma independiente. Entre otros beneficios, los sistemas termales infrarrojos para todo el cuerpo, posibilitan a las personas en silla de ruedas, a aquellas que no pueden moverse por diversos motivos, o no pueden seguir un programa de ejercicios, alcanzar un estado cardiovascular equivalente a quienes realizan entrenamiento físico.

Esta posibilidad también ofrece más variantes para los que están siguiendo un plan de ejercicios. En cuanto a los efectos del infrarrojo en el consumo de calorías y el control del peso, sabemos que en una rutina normal de ejercicios se queman entre 600 y 2.400 calorías durante una sesión de 30 minutos. El sistema termal infrarrojo puede estimular un consumo de energía equivalente al que se gasta corriendo de 9,5 a 14 km. en una sola sesión.

Ésto puede ser de un valor incalculable para todos aquellos que no pueden hacer ejercicios y aún así necesitan un control efectivo de peso y un programa de mantenimiento físico.

Evidentemente, el flujo de toxinas desde el sistema linfático y el órgano de eliminación más grande que poseemos, la piel, es la razón de muchos de estos adelantos en salud. La toxemia ha sido señalada como la principal razón de enfermedades para el ser humano.

Eliminando los venenos que se producen en el interior del cuerpo, los órganos pueden realizar su trabajo sin obstáculos. Aunque cualquier terapia de restauración de la salud incluye algún tipo de dieta de limpieza, la terapia infrarroja es definitivamente el mejor complemento para aumentar los resultados del proceso curativo.

La lista de los beneficios producidos por la terapia infrarroja es impresionante, e incluye. alivio de la artritis; incremento de la flexibilidad en los tejidos de colágeno, alivio de los espasmos musculares y rigidez articular, incremento del torrente sanguíneo, ayuda en el alivio de infiltraciones inflamatorias, edema y exudados, control del peso, hipertensión, arteriosclerosis, enfermedades arteriales coronarias, circulación sanguínea, enfermedades de garganta, nariz y oído, enfermedades de la piel (incluyendo la celulitis) y tratamientos de belleza generales.

¿La terapia infrarroja lo cura todo?
No, no lo creo. Pero su valor no puede ser ignorado. Especialmente viendo que millones de personas sufren de una sobrecarga tóxica con su amplio abanico de síntomas. Tal vez para muchas más sea el tratamiento de salud del futuro, así como ya lo es para los astronautas de la NASA y para los bebés recién nacidos.